¿Los historiadores romanos marcaron la crucifixión de Jesús?

Los Anales de Tácito, compuestos solo 91 años después de la muerte de Jesús, proporcionan, según algunos, datos invaluables sobre su crucifixión y la persecución temprana de los cristianos.

 Estatua de Tácito en el Parlamento de Viena. (photo credit: Walter Maderbacher is licensed)
Estatua de Tácito en el Parlamento de Viena.
(photo credit: Walter Maderbacher is licensed)

La obra de Tácito comienza con la muerte del Emperador Augusto en el 14 d.C. y abarca hasta el suicidio de Nerón 54 años más tarde. Su estudio es fundamental para comprender la propagación del cristianismo dentro del Imperio Romano después de la crucifixión de Jesús. Tácito, respetado por su mirada crítica sobre la política romana, no dudó en detallar la naturaleza tiránica de los emperadores romanos. Sus relatos se basaron en registros oficiales, procedimientos del Senado y testimonios personales.

Dentro del Libro 15 de Los Anales, Tácito investigó el Gran Incendio de Roma el 19 de julio del 64 d.C. El incendio comenzó cerca del Circo Máximo y se extendió rápidamente debido a los fuertes vientos y las estructuras densamente pobladas de la ciudad, destruyendo o dañando 10 de los 14 distritos de Roma.

El emperador Nerón culpó a la comunidad cristiana por la catástrofe, intentando detener su influencia tras la muerte de Jesús durante el gobierno de Poncio Pilato. "Cristo, de quien provino el nombre, sufrió la pena extrema durante el reinado de Tiberio a manos de uno de nuestros procuradores, Poncio Pilato", escribió Tácito.

La brutal campaña de Nerón contra los cristianos incluyó ejecuciones brutales. Tácito describió vívidamente los tormentos de la comunidad cristiana: "Cubiertos con pieles de bestias salvajes, fueron desgarrados por perros y perecieron, o fueron clavados en cruces, o fueron condenados a las llamas y quemados, para servir como iluminación nocturna".

El uso que Tácito hace del término "cristianos" indica la identidad que esta comunidad había adoptado en conexión directa con Jesús. El historiador judío Josefo, contemporáneo de Tácito, escribió: "Pilato lo condenó a ser crucificado y a morir. Pero aquellos que se convirtieron en sus discípulos no abandonaron su seguimiento".

El Imperio Romano estaba familiarizado con la incorporación de deidades y creencias extranjeras en su complejo panteón, y la aparición del cristianismo siguió esta tradición. Dado que los textos bíblicos se corresponden con afirmaciones históricas, Tácito sirve como una fuente crucial para afirmar eventos clave de esa época, cerrando la brecha entre la fe y la documentación histórica.

El artículo fue escrito con la ayuda de un sistema de análisis de noticias.