Hallan un 'dragón de lodo' a 6,000 metros bajo el mar en la Antártida

Científicos encuentran una criatura única, apodada 'dragón de lodo', en las profundidades del océano Antártico. Un hallazgo fascinante que desafía el conocimiento marino.

 Islas Orcadas del Sur. (photo credit: Liam Quinn is licensed under CC BY-SA 2.0)
Islas Orcadas del Sur.
(photo credit: Liam Quinn is licensed under CC BY-SA 2.0)

Un equipo de investigación internacional liderado por la Universidad Complutense de Madrid ha descubierto una nueva especie de quenorrinco, llamada Echionderes australis, en la Fosa de las Orcadas del Sur en el Océano Antártico, a una profundidad de 6,000 metros. Este hallazgo amplía el conocimiento sobre la biodiversidad de quenorrincos en entornos hadales, aquellos más profundos que 6,000 metros, y se suma a un pequeño grupo de especies de quenorrincos conocidas a estas profundidades. Hasta ahora, solo se conocían dos especies de quenorrincos en zonas hadales.

Los quenorrincos son pequeños invertebrados marinos que miden entre 100 micrómetros y 1 milímetro y forman parte de la meiofauna, una comunidad de animales relevante para el correcto funcionamiento de los ecosistemas marinos, según la UCM. También conocidos como dragones de lodo, estas criaturas desempeñan un papel en el entorno marino, contribuyendo al equilibrio ecológico del fondo marino.

El estudio que describe la nueva especie fue publicado en la revista Zoologischer Anzeiger. Destaca las dificultades técnicas de explorar tales entornos. La investigación afirma que describe una nueva especie "en un entorno muy poco explorado, debido a la dificultad técnica que implica".

El muestreo se llevó a cabo en diciembre de 2019 durante la campaña oceanográfica KH-19-6_leg4 a bordo del buque de investigación japonés R/V Hakuho-Maru. El sedimento fue separado en capas de un centímetro de espesor hasta una profundidad de cinco centímetros. Los quinorrincos fueron extraídos del sustrato utilizando un método de flotación.

Posteriormente, los quinorrincos fueron separados a mano bajo un microscopio binocular en la Universidad del Sur de Dinamarca. Para la identificación y análisis, se utilizaron microscopía óptica (LM) y microscopía electrónica de barrido (SEM), junto con claves interactivas y bibliografía especializada para identificar y describir la nueva especie. Este proceso fue detallado por la UCM.

Además de la Universidad Complutense de Madrid, en el estudio participaron la Universidad del Sur de Dinamarca, la Universidad Federal de Rio Grande (Brasil), la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología de la Tierra y el Mar, y el Instituto Francés de Investigación para la Explotación del Mar.

"Las campañas oceanográficas intensivas toman muchas muestras diferentes para diferentes propósitos, pero las utilizadas en este estudio fueron tomadas con un multicorer (MUC), un instrumento específico para la recolección de muestras que altera mínimamente las capas superficiales del sedimento", dijo Alberto González Casarrubios, un investigador de la UCM, según El Mundo.

Este artículo fue escrito en colaboración con la empresa de inteligencia artificial generativa Alchemiq.